Existe un
término en el mundo inmobiliario que nació en los Estados Unidos y que ha sido
replicado en el mundo debido al alcance y los beneficios
que representan para el vendedor: El Open
House.
Un Open House consiste en abrir una
vivienda en venta al público en general dentro de un ambiente
relajado, incluso se agasaja a los visitantes con algún tentempié para
captar su atención y lograr una oferta de compra mejor al tener muchos posibles
prospectos reunidos en tiempo real.
En teoría el
sistema luce atractivo, sin embargo, es importante mencionar que en países de
Latinoamérica estos eventos atraen más curiosos que a prospectos compradores,
además los anuncios de internet han causado mella pues resulta más sencillo
encontrar ofertas gracias a la era tecnológica.
En Estados
Unidos y México podemos apreciar el contraste que representa esta técnica en
ambos países. Mientras que en uno el auge por las visita al domicilio resultan
vital para la toma de una decisión, en otro se visita el lugar ya cuando el
cliente y el vendedor discutieron por internet los asuntos de la transacción,
cuando ya hay un acercamiento. Cuestión de culturas.
Sin embargo,
es importante mencionar que independientemente del lugar donde se emplee esta
técnica, la tendencia va a la baja gracias a la era tecnológica, pues a través
de Internet, las agencias captan potenciales clientes en
portales gratuitos y cuando el cliente les solicita información, las agencias
les facilitan todos los datos por email con el fin de conseguir una reunión
personal y mostrar la vivienda en privado.
Pese a la
realidad actual del mercado, es importante mencionar que el Open House sigue siendo una técnica
vigente, que si bien ha disminuido en eficacia es una buena herramienta de
posible captación de prospectos.
Para
organizarlo con éxito es preciso tener un gran sentido de organización, la
improvisación no tiene cabida en un Open
House. Es fundamental tener un plan de acción para evitar errores,
días antes hay que iniciar una campaña de publicidad en los medios
tradicionales, comercios del barrio e Internet y llevar un cronograma preciso
de actividades.
Las ventajas
son varias para todos, para los compradores, porque pueden visitar la casa
sin preocuparse por el tiempo, para la inmobiliaria, porque pueden enseñar
la casa a más gente que por el sistema tradicional de visitas y por ende se
puede generar una mejor oferta al tener varios compradores potenciales.
Es importante
informarse sobre acciones actuales en el mercado con el fin de mantener
actualizadas a las personas interesadas en materia inmobiliaria.










