Saturday, 4 February 2017

LA IMPORTANCIA DE UN CONTRATO DE ARRENDAMIENTO

En México, muchos de los acuerdos que existen entre arrendatarios y arrendadores surgen por medio de un acto de palabra, es decir, ambas partes crean un pacto verbal que no genera ningún tipo de compromiso para nadie, salvo aquel que nace voluntariamente de los valores personales de cada involucrado. Por lo mismo, el problema con este tipo de convenios radica en que no todas las personas son de fiar.




Por ello, la formalidad es muy importante al momento de ofrecer u ocupar un inmueble, motivante que da pie a que se origine un contrato de arrendamiento el cual es, en su término más simple, un escrito con valor legal por medio del cual el arrendador ―o casero― transfiere por un tiempo definido el uso de un predio ―generalmente una casa― a su arrendatario ―o inquilino― quien está obligado a realizar un pago determinado ―acordado previamente por ambas partes― por disponer de ese espacio durante un tiempo específico. En otras palabras, lo anterior se traduce a establecer una «renta», que es el abono de cierta cantidad de dinero en un periodo que usualmente no rebasa los 30 días, por el hecho de usar una propiedad determinada para los fines que más convengan al ocupante.

Hay que tener muy presente que los beneficios de contar con este documento aplican igualmente de manera bipartita, pues involucra derechos y obligaciones para cada uno de los interesados.

Algunas cláusulas básicas que competen al arrendador podrían ser:

·         Garantizar a su inquilino, durante todo el tiempo que establezca el contrato, un consentimiento pacífico para el uso del inmueble que está cediendo.
·         Si el arrendador no llegara a realizar las reparaciones o mantenimientos necesarios relacionados con la seguridad e higiene del lugar, el arrendatario puede recurrir ante un juzgado para que mediatice o anule el acuerdo.
·         Entregar al inquilino un espacio en buen estado para que se pueda utilizar con todas las condiciones óptimas necesarias.
·         No irrumpir durante la ocupación del lugar: el arrendador no podrá tener acceso a éste salvo que se requieran reparaciones indispensables para la seguridad del arrendatario.

En contraparte, algunas condiciones de carácter obligatorio para el arrendatario podrían ser:

·         Responder económicamente en caso de que el inmueble sufra algún daño o percance ocasionado por su culpa o negligencia durante la ocupación del mismo.
·         No utilizar el predio para otro fin que el estipulado en el contrato, ya sea comercial o de vivienda.
·         Pagar la renta en tiempo tal y como lo establece el contrato, tomando en cuenta el día en que se recibe el lugar hasta el día en que se desocupa, realizando el abono correspondiente ya sea en la institución bancaria designada para ello o, caso contrario, como mejor le convenga al arrendatario.
·         Conservar en buen estado la propiedad arrendada.
·         Al momento de abandonarlo entregar el espacio en las mismas condiciones en que se recibió, ya sea por culminación del contrato o por decisión de finiquitarlo antes del tiempo establecido.
·         Pagar la renta completa en los términos estipulados.


Por todo lo anterior, baste decir que es vital ampararse con este tipo de ayudas legales, porque además el gestionarlas no requieren mayor complicación, sólo hace falta echar un vistazo en internet para obtener ejemplos muy diversos de contratos de arrendamiento, los cuales se pueden adaptar a cada caso específico. Para finalizar diremos que es importante que exista un compromiso escrito pues ello brindará confianza y seguridad tanto para arrendadores como para arrendatarios.

IMPORTANCIA DEL REGISTRO PÚBLICO DE LA PROPIEDAD Y DE COMERCIO

Si tienes dudas sobre algún inmueble en México, así como el estado legal y hacendario en el que se encuentra, debes saber que existe un organismo gubernamental al cual puedes solicitar esta información: el Registro Público de la Propiedad y de Comercio.




Este servicio es de gran ayuda para los interesados en adquirir una propiedad, pues es la instancia por la cual el gobierno identifica quién es el dueño de tal o cual predio al comprobar los pagos tributarios del mismo y sobre todo a nombre de quién se realizan dichas contribuciones, esto con el fin de llevar un control para futuras compras, ventas o desalojos de invasores en ese espacio.

Antes de tomar una decisión de compra-venta, aquí podrás conocer los gravámenes del terreno que te interesa, así como de las construcciones asentadas en él. Y es importante que sepas que puedes realizar consultas en el Registro Público de la Propiedad y de Comercio tantas veces como requieras, ya que la gestión se realiza por búsqueda de antecedentes registrales.

Para este trámite debes indicar la dirección del inmueble, es decir, calle y número, luego indicar el lote y la manzana registral. En caso de no conocer los datos anteriores, proporciona el nombre de la persona o la razón social de quien se buscan los registros; asimismo, también puedes incluir algún documento del que dispongas que vincule la construcción con el o los dueños.

El tiempo de respuesta de acuerdo al tipo de consulta que requieras va de tres a 40 días hábiles. De hallar resultados positivos, el Registro Público de la Propiedad y de Comercio te expedirá una «Constancia de Antecedentes Registrales» con la copia de inscripción del inmueble y el nombre del propietario actual. Obvio, hay distintas cuotas obligatorias dependiendo del trámite que solicites, y una vez cubiertas podrás saber los antecedentes del predio y el dueño que pretende venderlo.


Como lo mencionamos en un inicio, en caso de tener alguna duda sobre un inmueble es necesario que te acerques a esta instancia pública acudiendo a las oficinas locales que hay en cada Estado, recuerda que estos organismos tienen como principal función garantizar la seguridad jurídica del patrimonio de los mexicanos.

VENTAJAS DE RENTAR UN INMUEBLE

Frases como «alquilar es tirar el dinero», «me subieron la renta», «preferiría ser dueño», «arrendar no es invertir, es gastar», se escuchan bastante seguido en el ramo inmobiliario. No obstante, por más que se tengan ideas estigmatizadas como las anteriores, la realidad es que así como existen desventajas también hay ventajas.




Primero, es importante definir los planes a futuro y el proyecto de vida que se tiene para ese momento. Aventurarse a adquirir una casa con algún crédito el cual tardará por lo menos 20 años en ser cubierto, puede ser un factor de peso para decidirse por rentar una vivienda en lugar de comprarla. Si piensas vivir solo o salir del país de forma constante, el alquiler de un espacio con las necesidades básicas puede ser más que suficiente.
 
Además, es importante destacar que cuando compras una casa debes darle un mantenimiento general y realizar una renovación de la misma cada cierto tiempo, reparar desperfectos o arreglar imprevistos. En cambio, en muchas ocasiones, con una vivienda en renta no pasa esto, pues las reparaciones no corren por tu cuenta. Recuerda que siempre es importante informarse sobre los derechos que tienes como arrendatario.

Otra ventaja son las oportunidades laborales y financieras que pudieran existir. Es decir, como no estás atado financieramente a un lugar específico por medio de tu vivienda, no dejas escapar ofertas y posibilidades de mejora profesional que impliquen algún tipo de traslado. Si llega una propuesta para trabajar en el extranjero, por ejemplo, el hecho de rentar no será un problema para tomar una decisión, al igual que si se te presenta una oferta laboral en el extremo opuesto de la ciudad, ya que podrás cambiar de vivienda y volver a estar cerca del trabajo para no perder tiempo ni dinero en desplazamientos.

De igual forma, en caso de tener cualquier problema financiero es muy fácil reducir tus gastos cuando eres inquilino. Bastará renegociar la renta con el casero o simplemente mudarte a otro piso con un alquiler más bajo. Lo mismo se puede aplicar si simplemente quieres disminuir tus egresos en vivienda y ahorrar más.

Una de las principales ventajas es que pagar la renta es un gasto fijo pero personalizable, algo que no ocurre con una hipoteca o un crédito bancario, pues conseguir rebajar el precio de tu hipoteca puede ser una empresa titánica y además casi siempre acabarás costeando más intereses a largo plazo.

Costear alquiler no es malo, pero es importante que definas bien tus necesidades, otro gran beneficio es el de vivir donde quieres y la flexibilidad de rentar te lo permitirá al corroborar cómo es un vecindario antes de tomar la decisión de elegir ese lugar. Puedes probar si una zona te gusta un tiempo o si tienes servicios importantes como bancos, plazas comerciales o tiendas departamentales, y si no llegara a ser el caso, simplemente mudarte. 


Como ves, la elección de rentar no es del todo negativa, así que lo importante es definir tus prioridades y mantenerte informado sobre las ofertas que la rama inmobiliaria ofrece para determinar cuál es la mejor opción para ti.

LO QUE DEBES SABER DE LAS HIPOTECAS EN MÉXICO

Una hipoteca representa, sin duda, una de las decisiones financieras más importantes en la vida de cualquier persona y por lo mismo, al solicitarla, debes estar al tanto de todos sus detalles para comprender los pasos a seguir, así como de las acciones que se llevarán a cabo durante este proceso.




Es importante aclarar que pedir una hipoteca para adquirir una vivienda se traduce en un préstamo que una entidad financiera te brinda a mediano o largo plazo, el cual irás liquidando en cuotas mensuales con intereses fijos o variables, dependiendo de las cláusulas que se establezcan en dicho acuerdo.

Los requerimientos para obtenerla dependen de cada institución crediticia, sin embargo, hay un par que resultan imprescindibles para todas: contar con buenos antecedentes financieros y antigüedad laboral comprobable.

En México, los bancos ofrecen servicios hipotecarios, pero también existen dependencias sociales como el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT) o el Fondo de la Vivienda del ISSSTE (FOVISSSTE) que brindan subvenciones de distinto tipo a los trabajadores. ¿Cuál de estas alternativas es la mejor?, no hay una respuesta fija, pues depende mucho de las necesidades, intereses y de la situación monetaria actual de cada persona. Puede ser que seas un cliente preferente de cierta institución y te ofrezcan mejores beneficios o, por el contrario, que no cubras con los requisitos bancarios y debas acercarte a instancias como el INFONAVIT o el FOVISSSTE para conseguir este apoyo. Sea cual sea tu situación, sí es recomendable que sepas lo que quieres, es decir, es importante que consideres el costo de la vivienda, por ejemplo, para que tengas una idea de cuánto dinero necesitas pedir. También existen tablas de amortización para que poseas un panorama claro de los pagos que deberás ir cubriendo mes con mes.

Expertos financieros recomiendan que, ante todo, pongas mucha atención en el Costo Anual Total (CAT), ya que esta cifra te dará una idea de la cantidad que realmente pagarás todo el año, y decimos que te da una idea porque cada CAT varía con base en el monto total del crédito, la tasa de interés y las comisiones que establecen las distintas instituciones financieras.

Recuerda, el crédito ideal para ti y tus necesidades surge a partir de cuánto puedes pagar al mes, si tienes deudas o no, si incorporas a alguien dentro de él, cuánto te van a prestar y, en sí, de la vivienda como tal. Toma en cuenta que incluso hay promociones hipotecarias que ofrecen algunos bancos, donde te recompensan por pagar en tiempo y forma bajando la tasa de interés, con la finalidad de que tu deuda disminuya y la saldes en el menor tiempo posible. Lo importante es que realices una búsqueda exhaustiva para encontrar la mejor opción para ti.

Si recientemente solicitaste una hipoteca, y aún no inician tus esquemas de pago, es probable que el primer monto para comenzar la liquidación de la misma sea un poco más elevado que los siguientes, dado que algunas instituciones bancarias pueden requerir como anticipo ―aunque no es muy común― de hasta un 20% o 50% del valor de la vivienda. Por ello debes tener muy presente que la cuota total a la que te estás comprometiendo no duplique el monto de tus ingresos anuales.


Compara instituciones y si ya te decidiste por alguna, no olvides que el compromiso con ella será por un periodo prolongado de tiempo, y en caso de que en un momento dado no puedas solventar estos pagos, ten presente que no es fácil «congelar» ni mucho menos cancelar la cuota a la que te has comprometido. Por eso, para evitar esta situación, te recomendamos informarte para que tomes la decisión que más te convenga.

CÓMO ESCOGER UN AGENTE DE BIENES RAÍCES

Los bienes raíces deben ser considerados un tema de suma importancia para cualquiera de nosotros, pues es tu patrimonio y el de tu familia el que está en juego, por ello, un agente en este rubro debe tener ciertas características que debes percibir para encomendar tu casa. Para ello la confianza debe ser un factor pleno.




Cuando un propietario decide vender un inmueble o alquilarlo, se tienen que tomar en cuenta algunas consideraciones antes de confiar ya sea en un agente inmobiliario o en una empresa de bienes raíces. En México, por ejemplo, existen numerosas empresas que ofrecen sus servicios para la venta de un inmueble en letreros que te encuentras fácilmente por la calle y que lucen poco profesionales.

Es por tal motivo que antes de firmar un contrato con alguna compañía de compra o alquiler de inmuebles, una buena idea es que realices una búsqueda de información sobre la agencia inmobiliaria a la cual brindar tu propiedad. Debes conocer un poco de su trayectoria y experiencia. Puedes incluso solicitar el plan de marketing y de venta que ofrezca la agencia, y elegir la que más convenga según los datos que se te brinden.

Recuerda que el compromiso es el factor clave a la hora de elegir un agente de inmuebles que pueda hacerse cargo de vender o arrendar tu casa. Si percibes que la empresa da largas, que no ofrece resultados tangibles como la publicación de la propiedad en los medios que esta empresa prometió, o te pide documentos importantes de forma inmediata, es momento de que cuestiones la firma inmobiliaria.

En la actualidad, es importante que la inmobiliaria a la que te acerques use de manera adecuada las herramientas tecnológicas, pues esto podría potenciar la venta. Además, es bueno que conozcas desde un principio el costo de sus honorarios y los plazos de tiempo que se manejan en el contrato para evitar cualquier percance que pueda afectarte.

Los asesores profesionales conocen las tendencias del mercado, las viviendas que existen en tal o cual barrio, y las personas que probablemente compran en esos vecindarios. También saben cómo llegar al mayor número de interesados en la vivienda, y están entrenados en áreas como la evaluación de los posibles compradores y la negociación con los mismos.

Vender una propiedad es un proceso lento y complejo, por lo que contar con la ayuda de un especialista es altamente recomendable. Encontrar quién pueda resolver tus dudas y que te asesore sobre cuál es el mejor método para sacar la mayor rentabilidad a tu inmueble es lo ideal. La mejor razón para trabajar con un asesor inmobiliario es la gran cantidad de información que tiene a su disposición, información que puede ayudar a que tu vivienda se venda de manera más rápida y fácil.


La Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) tiene registrados a 30,000 inmobiliarias de 2,800 empresas en todo el país; sin embargo, en México hay más de 280,000 agencias, por ello, lo más importante en este proceso es el contrato que firmes con la inmobiliaria, pues en él debe de haber obligaciones para ambas partes, por lo que es recomendable que evalúes que dicho documento sea claro y preciso. Recuerda que con tu patrimonio no se deben tomar decisiones a la ligera.

BENEFICIOS DE ADQUIRIR UN SEGURO PARA EL HOGAR


La industria inmobiliaria camina a pasos agigantados y el compromiso de las empresas que se dedican a este negocio debe prevalecer siempre con sus clientes. Una organización responsable debe entender que en la mente de quienes adquieren un patrimonio existen miles de dudas y, por ello, es importante sugerirles los beneficios que representa, por ejemplo, adquirir un seguro para el hogar.




En el mercado mexicano existen cientos de opciones y decenas de organizaciones responsables que ofrecen estos servicios, por lo que es importante tener la seguridad de que nos encontramos en manos de profesionales cualificados, quienes velarán en todo momento por nuestros intereses y nos indemnizarán económicamente ante cualquier posible accidente que pueda deteriorar algunos de los muchos bienes que conforman nuestro hogar.

Sin embargo, a pesar de la variedad de opciones en el mercado, de acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF), este tipo de protección no representa un alto impacto en la industria inmobiliaria en México, ni mucho menos en sus consumidores, luego de que en 2015 la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) reportara que sólo el 4.5% de las viviendas en nuestro país cuenta con un seguro que no está vinculado a un crédito hipotecario.

Teniendo en cuenta estos datos, es entonces cuando se deben sopesar las distintas variantes que existen al adquirir un seguro de esta categoría, y con dicha certeza tomar la decisión más acertada al momento de contratar este servicio.

Es importante comparar las distintas ofertas, pues las aseguradoras en México ofrecen distintas coberturas que abarcan desde la estructura de la casa hasta los objetos que se encuentra dentro de ella, valorando los distintos tipos de siniestros que pueden ocurrir tales como un incendio, un robo, que caiga un rayo y descomponga todo tu equipo electrónico así como la instalación eléctrica, que se rompan los cristales de las ventanas ―este imprevisto suele venir en la cobertura básica― y hasta contra un terremoto, erupción volcánica o un fenómeno meteorológico. Incluso hay seguros que ofrecen coberturas adicionales que te permitirán proteger los artículos que lleves durante tus vacaciones y salgan de tu hogar.

Ya sea por desconocimiento, por pensar que «eso no me va a pasar a mí» o porque prefieres asegurar tu auto, probablemente no cuentas con esta póliza. Y es que asegurar el automóvil es mucho más común y la CONDUSEF sostiene al respecto que: «El seguro para casa cuesta tanto como el de un automóvil, pero el patrimonio familiar es infinitamente más importante». Y es que mientras tu auto es un gasto ―no lo veas como una inversión, pues no genera rendimientos ya que muy por el contrario, sólo se deprecia apenas sale de la agencia― tu propiedad sí puede generar plusvalía y, lo sepas o no, te representa un patrimonio a largo plazo.

Entre la variedad de ofertas comerciales que hay en el mercado, existen páginas en internet que pueden ayudarte a comparar la mejor opción para ti y es importante señalar que si eres propietario y habitante de la casa, deberías tener una póliza que cubra tanto el edificio como los objetos del mismo. En cambio, si subarrendas un inmueble tuyo, es recomendable que sólo asegures el edificio y que a quienes sean tus inquilinos les exijas un seguro que cubra sus pertenencias, pero piensa que también debes adquirir una cobertura de responsabilidad civil: daños a terceros.


Recuerda que todas estas opciones son buenas si deseas proteger tu patrimonio y el de tu familia, toma tu tiempo para elegir la opción más viable de acuerdo a tus necesidades y no olvides leer bien las distintas cláusulas antes de tomar una decisión ―siempre es importante detenerse en las «letras pequeñas»―, ya que después de todo, nadie está exento de algún imprevisto en cualquier momento.